La metalurgia del cromo-molibdeno 4130
El 4130 es un acero de baja aleación que contiene cromo y molibdeno, que mejoran la templabilidad, la resistencia y la resistencia a la fatiga.
- Resistencia a la tracción: el cromo-molibdeno 4130 correctamente tratado térmicamente puede alcanzar resistencias a la tracción de en torno a 150.000 PSI, según el tratamiento térmico y las condiciones de procesado. Los componentes típicos de acero al carbono 1045 suelen situarse en el rango de 80.000–100.000 PSI de resistencia a la tracción, según el estado del material.
- Ahorro de peso: como el 4130 ofrece mayor rendimiento resistencia/peso, una articulación de rodamiento esférico de cromo-molibdeno de 3/4″ correctamente diseñada puede alcanzar capacidades de carga comparables a las de diseños más grandes de acero al carbono, reduciendo la masa no suspendida.
Límite elástico y «estiramiento»
En muchas aplicaciones de suspensión de alta carga, la preocupación más habitual con las carcasas de acero de menor resistencia no es la fractura inmediata, sino la deformación permanente antes del fallo.
- Alargamiento del ojo: bajo cargas altas repetidas, una carcasa de acero de menor resistencia puede sufrir deformación plástica alrededor del ojo, haciendo que el orificio del ojo se ovalice.
- Vida a fatiga: el cromo-molibdeno 4130 correctamente tratado térmicamente ofrece mayor resistencia a la fatiga y mejor resistencia a los ciclos de tensión repetidos, lo que lo convierte en un material preferido para muchas aplicaciones de competición y todoterreno. Por eso organizaciones de competición como SCTA y SCORE suelen exigir o recomendar materiales de alta resistencia como el cromo-molibdeno para ciertos componentes críticos para la seguridad.
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